Lo sabían los romanos… y hoy lo olvidamos

enero 19, 2026

 

Vivimos rodeados de comodidades: coche, ascensor, sofá, pantallas. Nunca fue tan fácil “no moverse”. Y, sin embargo, nunca habíamos hablado tanto de salud. La paradoja es clara: el cuerpo humano está hecho para moverse, no para estar quieto.

El movimiento es salud: Los romanos ya lo sabían. Una lección desde hace 2.000 años. Un legionario romano podía recorrer 25–30 kilómetros al día, cargando entre 30 y 40 kilos de equipo. No era una hazaña puntual: era rutina. Marchaban durante horas, mantenían un ritmo constante y, al final del día, aún tenían fuerzas para construir un campamento fortificado. No entrenaban por estética. Entrenaban porque el movimiento era supervivencia.

¿Y nosotros hoy? Hoy nos sorprendemos si alguien camina: 8.000 pasos al día, es decir, 5 km seguidos, sube escaleras en vez de usar el ascensor. Muchos dolores de espalda, ansiedad, problemas cardiovasculares o fatiga constante no vienen de la edad, sino de la falta de movimiento. El cuerpo se oxida cuando no se usa.

Movimiento = salud física y mental. Moverse no solo fortalece músculos y corazón: mejora la circulación, regula el estrés, aclara la mente, mejora el sueño, aumenta la autoestima... No hace falta marchar como un legionario romano. Pero sí recordar su filosofía: moverse cada día, aunque no apetezca.

También te puede interesar

0 comentarios